El pasado 24 de febrero se vivió la final de Bacardí Rockstar, una competencia que buscaba al bartender capaz de llevar su creación a la Casa Bacardí en Lollapalooza. El desafío era claro: crear un cóctel de solo 5 ingredientes pensado para el público de un festival masivo.
Para llegar a ser parte de los 20 seleccionados, cada bartender tuvo que demostrar su talento y capacidad de gestión a través de varias etapas:
- Creación y Redes Sociales: Diseñar un cóctel con solo 5 ingredientes y subir un Reel a Instagram mostrando la preparación, el sabor y la «vibra» necesaria para estar en Casa Bacardí.
- Activación en Barra: Durante enero y febrero, los clasificados activaron sus cócteles en sus respectivos bares.
- Campañas y Engagement: Tuvieron que sumar puntos mediante concursos con sus clientes, Guest Bartenders en otros locales y degustaciones reales para medir la respuesta del público.

Y luego se realizó la gran final en Caoba Bar, el jurado representado por Marifer Gómez (Glowpro), Braulio Natera y Christian Chavez (Bacardí), y yo -Coni Larrondo- (Comunicadora Gastronómica) evaluamos el desempeño y la ejecución técnica de cada participante.
El ganador de la jornada fue Ernesto Fredes con su cóctel “It’s Show Time”. Además de premios en efectivo y pases al LollaLounge, su receta fue la estrella de la experiencia Bacardí.

“Solo quiero agradecer al equipo de Oculto Beer Garden que estuvieron ayudando para que el cóctel fuese promocionado en la cuenta, y todos los días recibiendo retroalimentaciones de los clientes de los más de 500 cócteles que vendimos en la cuenta. El coctel ha sido un hit, pero es un trabajo de equipo y lo agradezco mucho”, señaló Fredes tras su triunfo.
Para Nicolás Gallego, Bacardí Regional Ambassador y creador de la competencia, el nivel de este año fue superior: “Bacardí Rockstar es una oportunidad para que los concursantes demuestren su creatividad, nos encontramos con presentaciones con KPIS y mediciones de engagement de gran nivel, demostrando que la industria está más creativa que nunca, y no solo en el mundo de los cócteles, sino en el mundo del marketing innovador también”.

Participar como jurado en instancias de este nivel me permite confirmar la madurez de la coctelería en Chile. Ya no se trata solo de servir un buen trago, sino de entender el negocio, la logística y al consumidor. Ver cómo el oficio se profesionaliza, uniendo la técnica con una visión comercial clara, es la mejor prueba de que nuestra coctelería está para grandes escenarios. Seguir contribuyendo a visibilizar este crecimiento es la parte más gratificante de este trabajo.

