Bask Lastarria: sushi de autor en Santiago con pesca del día

En plena calle Merced, en el corazón del Barrio Lastarria, hay un proyecto que está haciendo las cosas distinto. Sin grandes pretensiones, pero con una claridad total: trabajar con producto fresco y construir una experiencia honesta, donde disfrutar, hacer sobremesa y compartir sea lo más importante.
Ese lugar es Bask, el restaurante de Gonzalo Vidal y Carla Rojas, una dupla que decidió tomar distancia del sushi tradicional para construir una propuesta propia dentro de la escena gastronómica de Santiago.
La historia comienza en pandemia, como muchos de los proyectos que hoy están marcando la pauta.
En 2021, Gonzalo —con experiencia en cocina tras su paso por Monticello y luego como chef en el Hotel Manquehue— decidió emprender. Carla, fotógrafa y fonoaudióloga, siempre había tenido la inquietud de crear algo propio.
Cuando se encontraron, la idea tomó forma casi de manera natural.
Partieron cocinando desde su departamento en Recoleta, afinando un concepto que desde el inicio buscaba diferenciarse del sushi tradicional en Santiago.
En 2022 dieron el salto a una pequeña galería en Lastarria. El crecimiento fue orgánico, sostenido, pero el espacio comenzó a quedar chico.
“Siempre quisimos quedarnos en el barrio”, cuentan.
Y así fue como llegaron a su actual local en calle Merced, donde hoy consolidan una propuesta más madura, con mayor identidad y una relación mucho más clara con el producto.

Un sushi que se aleja del salmón
Uno de los pilares de Bask es su decisión de trabajar exclusivamente con pesca del día.
Aquí no hay carta fija ni stock permanente. Cada mañana se compra pescado fresco, y eso define lo que se cocina.
La propuesta se aleja deliberadamente del estándar del salmón para dar paso a especies locales como cojinoba, lisa, corvina. Lo que esté disponible y fresco, eso se convierte en el protagonista de la carta diaria de este restaurant
Más que una técnica, es una lógica de cocina.
Una que posiciona a Bask dentro de una nueva generación de propuestas de sushi de autor en Santiago, donde el foco está en el producto y no en la repetición.
Bask: una filosofía antes que un restaurante
El nombre no es casual. Después de una búsqueda de conceptos que para Carla y Gonzalo tuvieran sentido con su estilo de vida, llegaron a Bask.
“Bask in the sun” —disfrutar, relajarse, echarse al sol— define la esencia del proyecto.
No hay pretensión ni sobreproducción. Hay disfrute.
Esa idea atraviesa todo: desde el ambiente – luces cálidas, una barra central donde puedes ver a Gonzalo y su equipo elaborar sus preparaciones con mucho detalle y dedicación – hasta la forma en que se plantea la experiencia. Aquí se viene a comer sin apuro, a compartir y a dejar que los sabores hablen por sí solos.
Una carta en constante movimiento
Hoy Bask trabaja con una carta de temporada que cambia según la disponibilidad del producto.
Actualmente en transición hacia su propuesta de otoño, el equipo está incorporando nuevos platos calientes, ampliando la experiencia más allá del sushi tradicional.
Cada temporada trae nuevas combinaciones, pero siempre bajo la misma lógica: equilibrio, frescura y protagonismo del pescado.
El pescado en su máxima expresión
En la práctica, esa filosofía se traduce en platos que logran equilibrio entre técnica y simpleza.
Iniciamos la experiencia con unas Gyosas de Cerdo. La porción es de 5 unidades y el relleno de cerdo desmechazo, col china y aderezo Thai, posee bastante personalidad y sabor. Recomendado para disfrutarlas sin necesidad de salsa alguna.

Su Pollo Karaage con salsa agridulce y encurtidos de la casa, es un plato que deben conocer. El crocante de buena textura hace de este plato uno muy atractivo, ligero y los encurtidos de la casa, que están – francamente – deliciosos.

El tiradito de pesca del día —uno de sus clásicos— cambia constantemente, en nuestro caso fue de Lisa. Con Leche de Tigre de ají amarillo, palta asada, chalaca, esferas de ponzu y crocante de arroz es un tiradito fresco, con presencia elegante de el ají y una textura que respeta completamente el producto.

Los niguiri de cojinoba con mousse de palta, caviar rojo y brotes de mostaza, junto con su versión de temporada con lisa y crocante de arroz, muestran una cocina que se permite jugar sin perder el foco.

En los rolls, que podríamos decir que son formato Futomaki – es un tipo de sushi japonés tradicional caracterizado por ser grande (de 2 a 3 pulgadas de diámetro) destaca el de temporada, relleno de cojinoba y cubierto de lisa, llevando el concepto al extremo: el pescado como protagonista absoluto. Frescura en su máxima expresión.
También está el roll Bask, que mantiene un guiño a sus inicios con salmón curado en salsa ponzu, pero que hoy convive con una propuesta mucho más amplia, donde el foco ya no está en lo clásico, sino en explorar nuevas posibilidades desde el producto local.

Una cocina que mira al mar
Bask no busca reinventar el sushi desde la técnica, sino desde la lógica.
Menos estandarización, más territorio.
Menos fórmulas, más producto.
En una escena donde muchas propuestas se parecen, Bask encuentra su lugar en algo que parece simple, pero que no lo es: cocinar con lo que hay, cuando hay.
Y en ese ejercicio logra construir una cocina honesta, estacional y profundamente conectada con el mar.
Sus horarios son: Martes a Sábado 13.00 hrs a 21.00 hrs y Domingo 13.00 hrs a 20.00 hrs.
Para más información visita sus redes sociales: https://www.instagram.com/basksushi/
