Desde su origen en Cachagua hasta su presencia en Santiago, el proyecto impulsado por los hermanos Raide ha buscado posicionar el producto chileno y la cocina costera en diálogo con la escena gastronómica regional.
Hablar de Casa Las Cujas es hablar de mar, producto fresco y cocina de playa. A 12 años de su origen, el proyecto ha construido una identidad propia dentro de la escena gastronómica chilena, con una propuesta que busca relevar los sabores de la costa, poner en valor los productos del mar y proyectar la cocina chilena hacia un diálogo más amplio con Latinoamérica.

Impulsado por los hermanos Max, Juan Pablo y Domingo Raide, Casa Las Cujas nació con una conexión directa con Cachagua y con una forma de entender la cocina desde el borde costero: platos frescos, producto protagonista, preparaciones sin excesos y una experiencia que recoge el espíritu de la playa chilena. Ese punto de partida se ha ido transformando con los años en una mirada gastronómica más amplia que hoy marca tendencia.
En esta etapa, el restaurante no solo ha buscado traer el sabor de la costa a la ciudad, sino también posicionar la cocina de playa chilena en una conversación regional. Su lugar en el puesto número 14 del ranking Latin America´s 50 Best Restaurant refuerza ese camino y confirma el interés que ha despertado una propuesta centrada en el mar, el territorio y la identidad local.

Ese espíritu colaborativo se ha vuelto parte clave del proyecto. A través de Ruta Trasandina, y que une a restaurantes líderes de la región y donde Casa Las Cujas ha generado encuentros con chefs y restaurantes de Latinoamérica, abriendo espacios de intercambio donde la cocina chilena conversa con otras formas de mirar el producto, el fuego, la costa y la mesa de nuestro continente, siempre ligado a la historia y el patrimonio de cada uno de sus países.
En ese contexto se vivió una cena especial que reunió a algunos de los nombres más relevantes de la escena gastronómica latinoamericana. Más que una celebración puntual, el encuentro funcionó como una síntesis del camino que Casa Las Cujas ha venido construyendo: una cocina que mira desde Chile hacia el continente, pero que se sostiene en una despensa profundamente local.

Durante la noche, el producto, el territorio y la cocina de origen fueron protagonistas. Participaron proyectos amigos como Niño Gordo, Fukasawa, Mar Atlántico, La Docena Oyster Bar, La Mar Cebichería Santiago, Boragó, El Chato, Aramburu, Demo Magnolia, Nelita, Cosme, Casa Vigil, El Mercado Faena, La Bourriche 133 Modern Seafood y Fiol Dulcería, entre otros.
La experiencia estuvo acompañada por un maridaje con etiquetas de Viña Garcés Silva, Caballo Loco, Undurraga, Catena Zapata, Casa Vigil, Don Melchor, Casa Tes, Montes y Chivas Regal, mientras que los cócteles estuvieron a cargo de Maldito Barman.



La relevancia de este tipo de encuentros está en el cruce: chefs, productores, vinos, coctelería y cocina de origen reunidos alrededor de una misma mesa. Para Casa Las Cujas, ese intercambio permite ampliar la conversación sobre la cocina chilena contemporánea y mostrar cómo el producto nacional, especialmente el producto del mar, puede dialogar con referentes de toda la región.





En sus 12 años de historia, Casa Las Cujas ha logrado instalar una propuesta que va más allá del restaurante como espacio físico. Su búsqueda apunta a construir una identidad: cocina de playa chilena, producto fresco, colaboración regional y una forma de hospitalidad que conecta con la simpleza y generosidad de la costa.
Hoy, desde Santiago y con la memoria de Cachagua como punto de origen, Casa Las Cujas sigue trabajando para consolidarse como un referente latinoamericano. Una cocina que mira al mar, pero también al continente; que celebra el producto chileno.
