Hace unas semanas me invitaron a disfrutar de dos buffet pertenecientes al Grupo Valerio, un holding de restaurantes que nace en 2003 de la mano del chef César Valerio y su tío, Pablo Vega en el restaurant Machu Pichu. Con el pasar de los años y con las nuevas tendencias, el grupo se ha renovado y desarrollado diversos formatos gastronómicos adaptado a todos los bolsillos.
Es en esa búsqueda de llegar a nuevas audiencias – las que muchas veces se encuentran en redes sociales como TikTok – es que nace el formato buffet, el que es muy popular a nivel internacional y en Chile cada vez gana más adeptos y terreno en el mercado gastronómico.
Si bien, hoy podemos ver distintos tipos de buffet desde los de carne, sushi, pizza, entre otros. Algunos con límites de tiempo, incluso. Grupo Valerio ha elaborado una amplia oferta de restaurantes buffet, que en diversos estilos y ubicaciones, buscan acercar lo mejor de la gastronomía peruana a los chilenos.
Personalmente, he tenido la oportunidad de conocer dos de sus restaurantes, con una arquitectura y concepto distinto, pero con un alma muy similar. Somos Perú Buffet y Pachamama Tenedor Libre,los buscan conquistar el paladar de los santiaguinos.
En el caso de Somos Perú Buffet, está ubicado en Av. Francisco Bilbao 1042, Providencia, posee estacionamiento propio y destaca por ser el primer buffet criollo de gastronomía peruana con 20 variedades de entradas, fondos y postres. Si bien, cuenta con una carta donde destacan preparaciones como Anticuchos de corazón – un clásico de la cocina típica peruana– ($11.900). Variedad Ceviches, Piqueos, Tiraditos, Chicharrón de lechón ($10.900) y clásicos como Arroz Chaufa, Parihuela, Sudado de Congrio, Pescado a lo macho, entre otros, la mayor parte de los comensales llegan con la intención de disfrutar de su buffet.
Personalmente, considero que las preparaciones asociadas a los buffet – que es lo que pude conocer – no buscan encantar los paladares con sabores innovadores o complejos, todo lo contrario, siento que cada plato está correctamente preparado, con un respeto a la identidad que representan, sin pretensiones más que dejar la «guatita llena y el corazón contento». De todas formas, en Somos Perú Buffet puedes encontrar en sus preparaciones Ají de Gallina, Arroz Chaufa, Arroz con Mariscos, Lomo y Tallarín Saltado, algo similar a los tamales. Guisos de carne, entre otros, pero lo que podría destacar son los shot de Leche de Tigre, los que estaban muy refrescantes y con mucho sabor. Las Causas Limeñas, que estaban correctamente preparadas y la barra de Ceviche estaba perfecta para los amantes de esta preparación, especialmente, el Pulpo al Olivo. Lo único que podría criticar es la falta de orientación respecto a cada preparación que uno puede elegir en el buffet. Las cacerolas donde se encuentra la comida, no cuentan en su totalidad con el nombre de lo que hay en su interior y, si bien, hay platos que son reconocibles para los usuarios nacionales, hay otros que no lo son.



Pude probar su coctelería de autor, la que se denomina como «coctelería molecular«, la que es muy llamativa y con mucho hielo seco para dar espectacularidad en la presentación. Revisando la carta, no podría definir qué cocktail probé ya que no nos indicaron- más allá de lo molecular- cuál era el nombre de la preparación, por lo que en términos de servicio podría ser un punto a mejorar a futuro – yo fui en horario de almuerzo y puede haber influido en que quienes nos atendieron estuvieran apurados – . Los bebestibles se cobran aparte y tienen un valor promedio de $9.990.
Los valores de Somos Perú Buffet van desde los $16.900 de Lunes a Jueves y $22.900 de Viernes a Domingo. Los Domingos después de las 18.00 hrs comen dos por $24.900 y los cumpleañeros comen gratis en su día (deben ir acompañados).
Por otra parte, Pachamama Tenedor Libre, ubicado en Antonio Varas 2207 Ñuñoa, reabrió hace pocas semanas luego de sufrir un gran incendio que lo obligó a cerrar las puertas. Hoy, con nuevos aires y una estética muy cuidada, posee una oferta orientada a la gastronomía peruana con toques – según su descripción – de cocina internacional. Personalmente, Pachamama cuenta una amplia barra de sushi, con mayor diversidad de ensaladas, causas y ceviches y pulpo al olivo – el que estaba un poco pasado de sal, pero aún así estaba rico-. Donde se ve una diferencia versus Somos Perú Buffet, además de la estética, es en su coctelería de autor. El día que visité el restaurant, disfruté de tres especialidades, la primera – un clásico- un Pisco Sour Vaticano elaborado con Pisco Tabernero, el que tiene un valor de $15.900 y fácilmente toman dos a tres personas dependiendo la sed de los comensales. Por otra parte, disfruté su versión de coctelería molecular. Partí con Mix 56, una preparación en base a Jagermeister, café expreso, zumo de pomelo y Syrup especiado. Un cocktail lleno de sensaciones donde el café tiene un rol protagónico.


El segundo cocktail fue Amaterasu, una preparación en base a Pisco, zumo de naranja, zumo de maíz morado, puré de frutilla y hojas de menta. Este destaca por dejar una sensación de sabor y frescura en boca gracias a las hojas de menta y a la combinación de sabor de la naranja con frutos rojos.




El valor es de $9.900 y, al igual que Somos Perú Buffet, los líquidos se cobran aparte. Los cumpleañeros comen gratis en su día (deben ir acompañados con al menos una persona). El valor de Lunes a Jueves es de $16.900 d y $22.900 de Viernes a Domingo. Los Domingos después de las 18.00 hrs comen dos por $24.900.
Pachamama Tenedor Libre cuenta con una extensa carta con preparaciones que incluyen cortes de carne de 400 grs por $17.000 pesos promedio e incluye Salad Bar gratis, Sugerencias del Chef como Atún Blue Cheese o Entrañas con Fetuccini en Salsa Huancaína (valor: $18.900), Piqueos calientes y fríos para compartir ($21.900), Chicharrones, Pulpo a la Parrilla, Tiraditos, Ceviches, Causa y clásicos de la gastronomía peruana como Ají de Gallina, Tallarín Saltado con Mariscos, Tacu Tacu, diversos Chaufas, entre otros con valores que van entre los $12.900 a $15.900.
Como indiqué en un inicio, ambos restaurantes pertenecientes a Grupo Valerio, tienen un corazón similar, correcta gastronomía, pero identidades diversas. Somos Perú Buffet apunta a una cocina criolla, una estética más sencilla donde, personalmente, creo que falta pulir pequeñas deficiencias en el servicio ya que el ser buffet no implica una desconexión de quienes atienden con el cliente, ya que más allá de no explicarnos la coctelería, generalmente nos atendían diversas personas cuyo foco era, principalmente, retirar los platos, versus un Pachamama Tenedor Libre donde donde la estética apunta a un restaurant de mantel largo. Acá si encontramos indicaciones en las cacerolas con comida y el servicio funciona perfectamente bien, hay buen manejo de carta por parte del personal. Nos atendió todo el tiempo el mismo garzón quien de entrada se presentó y estuvo atento a cualquier requerimiento.
Definitivamente, el formato buffet ha llegado para quedarse en nuestro país y cada vez son más las personas que eligen esta alternativa para disfrutar de diversas preparaciones en un solo lugar por un precio razonable.
¿Qué le recomiendo? Pruebe ambos y saque sus propias conclusiones. Cada restaurant se enfoca en públicos que buscan distintas experiencias y creo que hay un momento para cada uno de ellos.
