Sebastián Maturana: “El enoturismo puede ser una de las grandes oportunidades para el vino chileno en los próximos años”

El fundador de Maturana Wines reflexiona sobre el éxito del Maturana Sunset Experience y el futuro del enoturismo en Chile.

El vino puede vivirse de muchas maneras. En silencio, en una degustación formal o en una mesa compartida. Pero también puede convertirse en un encuentro donde conviven música, gastronomía, paisaje y comunidad.

Ese es el espíritu detrás del Maturana Sunset Experience, evento que este año celebró su sexta versión convocando a más de 3.000 personas en el viñedo de Maturana Wines, ubicado en la localidad de San Fernando.

Con el paso de los años, el encuentro se ha consolidado como uno de los formatos más interesantes dentro del enoturismo chileno, demostrando que el vino también puede dialogar con nuevas generaciones y con formas más contemporáneas de vivirlo.

Para entender cómo nace este proyecto y qué busca transmitir, conversamos con Sebastián Maturana, fundador de la viña.

Para Sebastián Maturana, la idea surgió desde una inquietud muy simple: devolver el vino a su contexto natural.

“La idea nace de una inquietud muy natural: mostrar el vino en su contexto real, no solo en una copa dentro de una sala de degustación. Queríamos abrir la viña, que la gente viviera el atardecer entre los viñedos, escuchando música y compartiendo con amigos”, explica.

Las primeras versiones fueron pequeñas, casi como una reunión entre amigos. Pero esa cercanía terminó siendo precisamente el ADN del proyecto.

“Lo que buscábamos transmitir era que el vino puede ser parte de momentos simples, de celebración, de cultura y de encuentro”, agrega.


Una experiencia multisensorial

Desde su primera edición, el Maturana Sunset Experience fue pensado como algo más que un evento de vino.

La inspiración vino de viajes y visitas a otras regiones vitivinícolas del mundo, donde el vino convive naturalmente con la cultura local.

“Cuando uno visita regiones vitivinícolas en Europa, el vino convive con la música, la comida, el paisaje y la cultura. El Sunset nace de esa inspiración: crear una experiencia multisensorial donde el vino dialogue con la música electrónica, con la gastronomía local y con el paisaje del valle.”

Ese diálogo entre vino, música y entorno es lo que ha convertido al evento en una experiencia profundamente emocional.


De encuentro íntimo a festival del vino

Con seis ediciones realizadas, el evento ha evolucionado de forma importante.

Hoy cuenta con escenarios, programación musical, zonas gastronómicas y una logística capaz de recibir a miles de asistentes. Pero, según Maturana, el desafío siempre ha sido crecer sin perder la esencia.

“Ha evolucionado muchísimo. Lo que empezó como algo bastante artesanal hoy se ha transformado en un festival con una producción mucho más grande. Pero lo importante es que el espíritu sigue siendo el mismo: el vino sigue estando en el centro de la experiencia.”


Una comunidad que vuelve cada año

Uno de los aspectos más llamativos del Sunset Experience es la fidelidad de su público.

“Una de las cosas más bonitas es que vemos muchas caras conocidas edición tras edición. Eso nos confirma que más que un evento, se ha ido formando una comunidad”, señala.

Para la viña, ese vínculo con los asistentes es una señal de que el proyecto logró algo más profundo que una simple convocatoria.


El nuevo rostro del enoturismo

El éxito del Sunset Experience también refleja un cambio en la forma en que las personas se relacionan con el vino.

Durante muchos años, el enoturismo chileno estuvo ligado a visitas guiadas o degustaciones formales. Hoy el panorama está cambiando.

“El vino puede dialogar con la cultura contemporánea, con la música y con nuevas generaciones. Una copa de vino al atardecer, buena música y un paisaje increíble es una forma mucho más natural de relacionarse con el vino”, afirma Maturana.

Para el fundador de la viña, Chile tiene un enorme potencial aún por desarrollar.

“Tenemos valles espectaculares, diversidad de terroirs y vinos de muy alto nivel. Pero todavía estamos en una etapa de desarrollo en términos de experiencias. Hay mucho espacio para innovar.”

En ese sentido, iniciativas como el Sunset Experience buscan ampliar la forma en que el público se acerca al mundo del vino.


Mirando hacia el futuro

Después de convocar a miles de personas en su sexta edición, el desafío ahora es seguir evolucionando sin perder identidad.

“Nos gustaría explorar formatos más inmersivos, integrar más arte, gastronomía y cultura, y seguir posicionando el Sunset como un encuentro donde el vino se vive de una manera distinta.”

Porque, al final, el objetivo del evento sigue siendo el mismo.

“Que cuando alguien venga al Sunset no solo pruebe un vino, sino que se lleve un recuerdo.”

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