Un almuerzo a cuatro manos unió a Santiago y Río de Janeiro en una nueva edición de Fukasawa y Amigos, con la participación de Michael Grando, chef del restaurante MEE del Copacabana Palace, único japonés con estrella Michelin en Brasil.
Comenzar el año con una estrella Michelin sentada a la mesa no es algo que ocurra todos los días. El pasado jueves 15 de enero, Fukasawa y Amigos vivió una de sus ediciones más memorables, conectando la cocina japonesa contemporánea de Santiago con la sofisticación del MEE, restaurante del icónico Belmond Copacabana Palace en Río de Janeiro.
El chef Alberto Morisawa, junto a Michael Grando, chef del MEE, se tomaron la cocina de Los Baeza para ejecutar un omakase de ocho tiempos, intenso, preciso y profundamente respetuoso del producto. Una experiencia que combinó técnica, ritmo y diálogo cultural en cada plato.
Un omakase de alto ritmo y técnica precisa
El recorrido comenzó con la frescura limpia del Sashimi Sakidori de Fukasawa, seguido del Bluefin Tuna Harumakidel equipo de MEE: crujiente, elegante y lleno de carácter.
Uno de los momentos más celebrados fue el Bacalao Austral, preparado por el equipo de Fukasawa, un pescado que literalmente se deshacía en boca, marcando uno de los puntos más altos.
La experiencia continuó con una Robata Mix, donde wagyu y panceta de cerdo dieron paso al Shake MEE, láminas de salmón bañadas en una delicada salsa de mantequilla. Luego llegó el Nigiri Moriawase, cuatro piezas distintas elaboradas por Fukasawa, que reafirmaron la precisión y el respeto por la tradición japonesa.
Para cerrar el segmento salado, el equipo de MEE presentó sus Hong Kong Prawns, camarones salteados con nueces caramelizadas, antes de dar paso a un final dulce: un cremoso de sésamo, avellana y miso, sutil y perfectamente equilibrado.
Maridaje de grandes vinos
La propuesta fue acompañada por una cuidada selección de Viña Concha y Toro, con etiquetas como Terrunyo Sauvignon Blanc, Amelia Chardonnay, Amelia Pinot Noir y Don Melchor. El servicio se complementó con las burbujas de Azur de Viña Emiliana y la frescura de Acqua Panna y San Pellegrino, elevando aún más la experiencia.
Más que una experiencia, Fukasawa y Amigos x MEE fue un verdadero puente cultural entre Brasil y Chile a través de la cocina japonesa de alto nivel. Una edición que confirma a Santiago como un escenario clave para las grandes colaboraciones gastronómicas de Sudamérica y consolida este ciclo como uno de los encuentros culinarios más relevantes del año.


























