Si buscas dónde comer en Medellín, una ciudad que crece y donde la naturaleza es exuberante, te dejamos una recomendación: Test KLab.
En un ambiente íntimo, el chef, Adolfo Cavalie, está liderando uno de los proyectos gastronómicos más interesantes de Medellín. En TEST, cada plato nace de la investigación, el respeto por el producto y el trabajo conjunto con campesinos, artesanos y productores que preservan la biodiversidad colombiana.
Adolfo es de Lima, Perú. Con una connotada trayectoria gastronómica trabajando con chefs como Paco Roncero y Virgilio Martínez. la búsqueda es una de las cosas que más lo marcan. Es así que llega a Colombia. Tras unos viajes descubre la biodiversidad de este país y decide quedarse.

Test nace de una sociedad con el también chef y empresario, Juan Pablo Mayorga. Un bogotano que decidió hacer de Medellín, una ciudad exhuberante y con mucho futuro en términos de turismo y gastronomía, su hogar. Juntos encontraron un punto en común, investigar Colombia y llevarlo a la mesa.
En Test cada ingrediente tiene un origen conocido, cada preparación nace de meses de investigación y cada productor forma parte del relato que llega finalmente a la mesa.
TEST se ha transformado en un espacio donde la cocina dialoga con la ciencia, la agricultura, la sostenibilidad y el patrimonio alimentario colombiano.

Una cocina que comienza mucho antes de encender los fogones
Detrás de TEST existe un trabajo silencioso que pocas veces alcanza a percibir el comensal.
Uno de los grandes motores del proyecto es la investigación desarrollada junto al ingeniero químico Juan Miguel Elejalde, apasionado por la biodiversidad colombiana, sus frutas y verduras. Cuando lo conocimos partió la conversación diciendo: ¿Sabían que en Colombia podrían estar por 7 años, todos los días comiendo una fruta distinta? Nos impactó. Juan Miguel participa activamente en el estudio de ingredientes, procesos de fermentación y transformación de productos locales en Test,
Esa mirada científica se complementa con el trabajo territorial que lidera Adolfo Cavalie junto a pequeños productores de distintas regiones del país.
Uno de los ejemplos más representativos es la colaboración que desarrolla con mujeres productoras de cacao, comprendiendo no solo las características del fruto, sino también cómo cambian sus perfiles aromáticos dependiendo de la fermentación, el clima y cada cosecha.

En TEST el cacao no es un ingrediente más.
Es un producto vivo cuya evolución también forma parte de la experiencia gastronómica.
Todo ese conocimiento termina llegando a la mesa.
Nueve tiempos para descubrir Colombia
La experiencia comienza incluso antes del primer bocado.
El menú aparece impreso sobre un delicado papel elaborado con maíz, un pequeño gesto que anticipa la filosofía del restaurante: valorar los materiales locales y demostrar que incluso los detalles más pequeños pueden comunicar territorio.
Durante nueve tiempos, la propuesta invita a recorrer distintas regiones de Colombia a través de ingredientes cuidadosamente seleccionados y técnicas contemporáneas.

Uno de los primeros platos presenta una delicada trucha aliñada con una sidra elaborada a partir de sus propias cabezas, reflejando una cocina donde el aprovechamiento integral del producto cobra especial relevancia.
La preparación se acompaña de una manzana pasada por salmuera, rellena con un mole elaborado con tres variedades de manzana —criolla, roja y verde— junto a cascarillas de cacao, construyendo un delicado equilibrio entre dulzor, acidez y profundidad aromática.
Más adelante aparece uno de los platos que mejor resume la identidad de TEST.
Un escabeche preparado con vinagre de cacao, donde el ají ojo de pez proveniente del Amazonas aporta un picor elegante que se equilibra con un cremoso de queso de cabra, leche elaborada con semillas de calabaza, aceite de guacatay, semillas tostadas y finas láminas de jamón de pato que terminan aportando profundidad y untuosidad a la preparación.

Cada elemento encuentra una razón de existir, nada es decorativo y todo responde a una historia.
Maridajes que también cuentan territorio
En TEST, la experiencia líquida mantiene exactamente la misma filosofía que la cocina.
El primer cóctel, Bruma, combina tequila blanco, licor de marrasquino y una espuma elaborada con guayaba agria lactofermentada, donde la fruta colombiana adquiere un protagonismo absoluto.

Más adelante aparece Herbal Fizz, elaborado con Viche —el tradicional destilado colombiano de caña de azúcar—, jerez fino, cordial de hierbas cultivadas en azoteas y aceite de hinojo, ofreciendo una interpretación contemporánea de ingredientes profundamente ligados al territorio.
La propuesta continúa con una versión tropical del clásico Negroni.
Para ello utilizan el gin colombiano Selva, macerado con cáscaras de chontaduro; vermouth dry; Campari infusionado con coco deshidratado y una extracción en frío de borojó y pimienta dulce, dando vida a un cóctel complejo que expresa la riqueza botánica del país.

Incluso las alternativas sin alcohol forman parte del discurso gastronómico.
Una bebida elaborada con tomatillo verde, extracto de manzana verde, miel de cilantro, aceite de limón marroquí y hojas de capuchina demuestra que en TEST el maridaje no es un complemento, sino una extensión natural del menú y combina a la perfección con él.

Mucho más que alta cocina
Más allá de la creatividad culinaria, hay algo que distingue profundamente la experiencia.
Existe un equipo que cuida cada detalle con absoluta dedicación.

El servicio fluye con naturalidad, pero detrás de esa aparente sencillez existe una búsqueda constante por la excelencia. Cada explicación ayuda a comprender el origen de los ingredientes, el trabajo de quienes los producen y las decisiones que dieron forma a cada preparación.
La sensación al terminar los nueve tiempos es que nadie intenta impresionar al comensal únicamente con técnicas sofisticadas.
Lo que realmente buscan Adolfo Cavalie y todo el equipo es que cada visitante comprenda un poco mejor Colombia.
Que conozca el valor de su biodiversidad.
Que descubra el trabajo silencioso de campesinos, artesanos y pequeños productores.
Y que entienda que detrás de cada ingrediente existe una historia que merece ser contada.
Un nuevo capítulo para TEST
Próximamente, TEST iniciará una nueva etapa trasladándose a un espacio ubicado en las inmediaciones del futuro Wake Medellín, muy cerca del turístico barrio de Provenza.
Un cambio que permitirá ampliar su propuesta sin renunciar a la esencia que lo ha convertido en uno de los nuevos proyectos gastronómicos más interesantes de Colombia.
Porque en TEST la cocina nunca ha sido el objetivo final.
Es simplemente el lenguaje elegido para contar un país.
